Las audiencias celebradas en el Senado para la confirmación de Sonia Sotomayor para llenar una vacante en la Suprema Corte de Justicia, dan la indicación de que la jueza latina será escogida para ocupar el puesto en el más alto tribunal de justicia.
La extraordinaria capacidad de la Sra. Sotomayor en asuntos legales se ha puesto de manifiesto en las audiencias. Con lenguaje pausado y con clara precisión en sus palabras ha sabido responder a las innumerables preguntas sobre las minucias legales y otros insignificantes asuntos, traídos por los Senadores del Comité de Justicia, que nada tienen que aportar sobre la capacidad de la jueza Sotomayor. Sin embargo, también en las respuestas a éstos ha demostrado clarividencia y alto sentido común, cualidades necesarias en una persona llamada a ocupar tan alta posición.
Lo que más ha llamado nuestra atención sobre la capacidad de la jueza Sotomayor, es su clara manifestación de que la fuente de la interpretación de todas las leyes es la Constitución. Teniendo como base este principio, ha sabido despejar las dudas sobre su posición en asuntos, como el aborto y los derechos de las minorías, que en los últimos años han despertado fieros debates en el mundo político de la nación.
Su continua reiteración de que su papel como juez es interpretar la Constitución y no las posiciones políticas de los que la soportan o la detractan, es una evidencia que despeja las dudas sobre la independencia del pensamiento legal de la jueza Sotomayor.
Esas razones, además de sus créditos académicos y experiencias en el campo legal, fueron las que nos movieron desde un principio a apoyar su candidatura, al margen de que se tratara de una mujer y a la vez de una hispana.
El paso hacia la confirmación de Sonia Sotomayor como Juez Supremo, que hasta ahora vemos como segura, a pesar de las controversias levantadas por razones políticas más que legales, constituye una reafirmación de que todavía la nación corre por caminos de sólida institucionalidad, que posibilita el acceso a las altas funciones del estado a todos los ciudadanos por igual, independiente de su color, origen social o étnico.
Por tanto, solo nos resta esperar que el Senado, en los próximos días, confirme a la Jueza Sotomayor como la nueva representante ante la Corte Suprema.