En la tarde del 11 de noviembre, el presentador de televisión de la cadena CNN, Lou Dobbs, anunció su retiro del medio para dedicarse probablemente a la política activa, según se desprende de las razones que adujo para su retiro.
Si eso es así, no será una sorpresa verlo en una posición prominente en el Partido Republicano en la búsqueda de un puesto electivo, a través del cual pueda mantener la campaña contra la inmigración, especialmente contra los inmigrantes latinos.
Aunque Dobbs dijo siempre referirse en sus ataques a los “inmigrantes indocumentados”, en el fondo sus constantes ataques eran contra la comunidad latina.
Todos los países ricos tienen una fuerte demanda de personas de otros países que quieren ingresar y vivir en su territorio, más aún cuando tienen de vecinos a países pobres como México.
Enfrentar el flujo incontrolado de inmigrantes indocumentados no es nada por lo que se pueda criticar a nadie. Para eso se les paga a los oficiales de la frontera y para eso cada país tiene un presupuesto. Pero cuando se trata de utilizar un medio de comunicación de masas para enfrentar el problema, lo que se está haciendo es alimentando el odio hacia los inmigrantes indocumentados y alcanzando aún a los documentados y hasta los naturalizados. Eso es lo que se llama promover el odio racial.
Lou Dobbs tenía 30 años trabajando para el CNN, pero los últimos diez los dedicó a culpar a los inmigrantes latinos de los problemas sociales y económicos de los Estados Unidos, y a menospreciarlos como provenientes de países “atrasados, de cultura salvaje” de “repúblicas de plátanos”.
La persistencia de insultos contra la comunidad latina, topó los límites de la paciencia y provocó la reacción que debía esperarse de cualquiera que se siente profundamente ofendido.
Diversas organizaciones de defensa de los inmigrantes lanzaron una campaña para pedir la renuncia de Lou Dobbs, o una acción decidida de la cadena de televisión contra los insultantes comentarios que profería a diario contra la comunidad hispana.
El CNN, que tiene también una estación en español, trató de resarcir su daño con la serie de reportajes dedicados a la herencia hispana titulada “Latinos en América”. Pero por el contrario, este intento fue recibido como una burla contra, o lo que es lo mismo que decir, “Una caricia después de miles de bofetadas”.
Finalmente, despedido o renunciado, Lou Dobbs ya no estará más en la cadena CNN promoviendo el odio contra los inmigrantes latinos, pero en su lugar quedará Glenn Beck, otro comentarista que al igual que Lou Dobbs es portador de esa misma campaña insana desde hace unos tres años.
Lou Dobbs deja un legado y un heredero. Deja un sentimiento de odio entre los americanos contra los latinos cultivado por más de diez años de campaña negativa permanente, y deja un seguidor para continuar propagando la misma enfermedad. Se fue el perro, pero quedó la rabia.